Comer como antes Me acuerdo de las reuniones en la casa de la tía Leonor: familia copiosa, salamandra, la mesa preparada con hermosos platos de porcelana. Nosotros, mi hermano y yo, corriendo alrededor de su falda para ayudarla a terminar de pasar los ñoquis por la curva del tenedor que parecía no tener fin. La…

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