Elongación muscular y flexibilidad muscular

 

Existen cinco formas de ejercitar tu cuerpo: ejercitar potencia, ejercitar fuerza, ejercitar resistencia, ejercitar velocidad y ejercitar flexibilidad. La flexibilidad es la capacidad de estiramiento que tiene un músculo sin dañarse (optimización de movimiento del músculo). Una de las formas de mejorar la flexibilidad es a través de la elongación.

A no confundir flexibilidad con elongación: a mayor flexibilidad, aumenta tu capacidad de elongar y con la elongación aumentas la flexibilidad.

 

Momentos en los que conviene elongar:

 

– Antes: los músculos que se ejercitan sin precalentarse son propensos a contraer tensiones y dañarse.

– Durante: entre ejercicios, ayuda a relajar los músculos y a recuperar oxígeno en el entrenamiento. En caso que sufras un tirón, debes frenar y elongar el músculo comprometido.

– Después: al hacer ejercicio los músculos gastan más energía, así que estirarlos es una manera de recuperarla.

 

Toda la actividad física que realices (ir al gimnasio, andar en bicicleta, trotar, nadar, caminar, bailar) debe ir acompañada necesariamente de elongación de los grupos musculares activados y de una respiración pausada y rítmica. Lograrás mayor flexibilidad a medida que elongues. Elongar es lo primero y lo último que debes hacer cuando decides ejercitar tu físico, siendo el complemento por excelencia de la actividad aeróbica. De este modo, tu cuerpo se predispondrá mejor para su próxima jornada de movimiento, y lo notarás cada vez más flexible!

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